¿Tu reformista no cumple lo acordado?
Contratar una reforma es una decisión importante. Cuando el reformista no cumple contrato, abandona la obra, retrasa los plazos o el resultado es deficiente, el propietario se queda en una situación muy difícil: ha pagado, su casa está a medias y no sabe qué hacer.
En este artículo te explicamos qué derechos tienes y cómo actuar.
¿Cuándo el reformista no cumple contrato?
Los incumplimientos más habituales son los siguientes.
El reformista abandona la obra sin terminarla — desaparece, deja de responder o pone excusas para no volver. En estos casos el propietario ha pagado por un trabajo que no se ha completado.
El reformista no respeta los plazos — la obra se alarga semanas o meses más de lo acordado sin justificación válida. Si el contrato fijaba una fecha de entrega, el incumplimiento puede dar derecho a una indemnización por los daños causados por el retraso.
El resultado no es el acordado — materiales diferentes a los contratados, acabados deficientes o trabajos que no se corresponden con el presupuesto firmado.
La obra presenta defectos graves — humedades, grietas, instalaciones mal ejecutadas o trabajos que hay que rehacer.Si lo que ocultaba era un problema preexistente en una vivienda de segunda mano, podría tratarse de un vicio oculto.
¿Qué derechos tienes como propietario?
La ley te protege. Cuando un reformista incumple el contrato puedes exigir que termine la obra en las condiciones pactadas, reclamar una rebaja del precio proporcional a los defectos o incumplimientos, resolver el contrato y recuperar las cantidades pagadas por el trabajo no realizado o mal ejecutado, y reclamar una indemnización por los daños y perjuicios causados — incluyendo el coste de contratar a otro profesional para terminar o reparar la obra.
¿Cuánto tiempo tienes para reclamar?
El plazo general para reclamar por incumplimiento de contrato es de cinco años desde que se produjo el incumplimiento. Para defectos en la ejecución de la obra el plazo puede ser de dos años desde que se detectan.
No esperes demasiado — cuanto antes actúes, más fácil es acreditar el incumplimiento y recuperar tu dinero.
¿Cómo debes actuar?
Primero documenta todo. Guarda el contrato, el presupuesto firmado, todas las facturas y justificantes de pago, y fotografías del estado de la obra. Si tienes comunicaciones por WhatsApp o email, consérvelas también.
Segundo reclama por escrito al reformista. Envía un burofax o email con acuse de recibo exigiendo que cumpla lo acordado en un plazo razonable. Es importante dejar constancia escrita de la reclamación antes de dar cualquier otro paso.
Tercero no contrates a otro profesional para terminar la obra antes de reclamar, o hazlo solo si es imprescindible y documentando bien el estado en que quedó la obra original.
Cuarto consulta con un abogado especialista. Antes de tomar decisiones es fundamental saber qué opciones tienes, qué puedes reclamar y si el caso tiene viabilidad jurídica.
¿Y si el reformista no responde o se niega a cumplir?
En ese caso puedes iniciar una reclamación judicial para que el juez le obligue a cumplir o le condene a indemnizarte. Para ello necesitarás un informe pericial que acredite el incumplimiento y su alcance económico, y la dirección letrada de un abogado especialista.
En muchos casos una reclamación formal bien planteada evita llegar al juzgado — el reformista prefiere negociar antes de enfrentarse a un procedimiento judicial.
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La regulación aplicable se encuentra en el Código Civil, concretamente en los artículos relativos al contrato de obra.